CINCO COSAS QUE TU TIENDA ONLINE DEBE TENER POR LEY
- 30 jun
- 5 min de lectura
Una guía rápida para vender online sin sustos legales
30 de junio 2026

Tener una tienda online en Argentina es mucho más fácil que hace unos años. En pocos clics podés estar vendiendo, pero tenés que saber que debes cumplir con ciertas obligaciones legales. No cumplirlas no solo te expone ante infracciones y multas: también te hacer perder la confianza de tus clientes.
La buena noticia, es que para ponerte al día no resulta complejo ni requiere de muchos trámites. En esta nota, te cuento las cinco cosas que tu tienda online debería tener sí o sí y te cuento por qué importan, y qué pasa si faltan.
1. El botón de arrepentimiento (y ahora también el de baja)
Si vendes productos o servicios por internet, la ley te obliga a incluir un botón de arrepentimiento: un enlace visible y de acceso directo desde tu página de inicio, para que el cliente pueda cancelar su compra sin tener que dar explicaciones ni hacer trámites.
Esta obligación es general: rige para toda tienda que comercialice bienes o servicios a distancia, vendas lo que vendas, y no puede exigirse registración previa ni ningún trámite adicional para usarlo.
Esto se actualizó hace poco tiempo. A fines del 2025, la Disposición 954/2025 unificó las reglas en un solo texto, derogó las normas anteriores (Resoluciones 316/2018 y 424/2020) y sumó un segundo botón obligatorio: el de baja de servicio, para cancelar suscripciones o servicios contratados a distancia.
Este derecho a dar de baja por el mismo medio en que se contrató ya existía en la ley (art. 10 ter); lo que la disposición incorpora es la obligación de tener un botón concreto y visible para ejercerlo. Ambos deben estar a simple vista, en lugar destacado y desde el primer acceso a tu web.
El cliente tiene 10 días corridos para arrepentirse, contados desde que recibió el producto o concretó la contratación (este plazo surge del art. 34 de la Ley de Defensa del Consumidor). Y un dato que muchos vendedores no saben: los gastos de devolución corren por cuenta del vendedor, no del comprador.
Una obligación que casi nadie cumple: la respuesta en 24 horas. Cuando el cliente usa el botón de arrepentimiento o de baja, el vendedor tiene 24 horas para informarle – por el mismo medio- un código de identificación del pedido y tomar las medidas para efectivizar la baja o la devolución. No alcanza con recibir la solicitud: hay que responderla en ese plazo.
Reglas especiales para algunos rubros: la normativa prevé un cómputo del plazo distinto en ciertos casos con fecha determinada. Para entradas de espectáculos, eventos deportivos o artísticos, los 10 días se cuentan desde que se entregan las entradas o el comprobante de pago, con independencia de la fecha del evento; y el consumidor debe avisar al menos 24 horas antes de la realización.
La misma lógica rige para contrataciones turísticas con fecha determinada: alojamiento, alquiler de autos, excursiones o transporte de media y larga distancia. Lo importante a saber es que el botón es para todos los rubros, solo que en los últimos mencionados cambia en cómo se cuenta el plazo.
Cuando NO corresponde: la norma prevé exenciones: no rige cuando el consumidor ya utilizó o consumió el producto o servicio, en compras hechas para reventa o para integrar a un proceso productivo, y en productos perecederos.
Novedad 2026: la Disposición 3/2026 permite que las empresas implementen mecanismos razonables para verificar la identidad de quien usa estos botones, justamente para evitar fraudes. Es decir, podes pedir una verificación mínima, siempre que sea razonable y no se convierta en una traba.
Un dato para tener en cuenta si tu tienda todavía no los tiene: la norma dio un plazo de 60 días corridos desde su entrada en vigor para que los sitios se adecuaran e incorporaran el botón de baja. Ese plazo ya está vigente, así que la exigencia es actual.
2. La política de privacidad
Si tu tienda pide datos a los clientes- nombre, email, teléfono, dirección, datos de pago- estás tratando datos personales. Y la ley 25.326 de Protección de Datos Personales te obliga a tener una política de privacidad clara que explique qué datos recopila, para qué los usas, y qué derechos tiene la persona sobre ellos.
No alcanza con copiar y pegar la de otra web. La política tiene que reflejar lo que tu tienda realmente hace: si usas los datos para enviar el pedido, enviar newsletters, o para analizar el tráfico, todo eso tiene que estar mencionado. Una política genérica que promete cosas que no haces (o que omite lo que sí haces) es casi peor que no tener ninguna.
3. El banner de cookies
Casi todas las tiendas online usan cookies. Pero ¿y qué son las cookies? Son pequeños archivos que recuerdan al usuario, analizan tráfico o miden el comportamiento de compra. Si usas cookies que no son estrictamente necesarias (como las de analíticas o estadísticas), necesitas un banner de consentimiento.
Ese banner tiene que permitir al visitante aceptar o rechazar con la misma facilidad, y no debe cargar las cookies no esenciales hasta que la persona haya elegido. Además, tiene que enlazar a tu política de cookies. Un detalle importante: el banner tiene que decir la verdad sobre lo que tu sitio hace. Si no usás cookies de publicidad, no las menciones.
4. Precios claros y transparentes
La Ley de Defensa del Consumidor exige que los precios se muestren de forma clara, completa y sin inducir a error. Esto incluye el precio final, las cuotas, los recargos y los descuentos. Si publicás un precio con un descuento, tiene que quedar claro cuál es el precio original y cuál es el final.
Los famosos “20% off” mal aplicados, los precios que cambian en el carrito, o las cuotas que esconden un recargo no informado son problemas frecuentes- y son justamente el tipo de cosa que un consumidor puede reclamar. La transparencia de precios no es solo una buena práctica comercial: es una obligación legal.
5. Términos y Condiciones
Los términos y condiciones son las reglas del juego entre tu tienda y tu cliente: cómo se compra, cómo se paga, cómo se entrega, qué pasa si hay un problema, cómo funcionan los cambios y las devoluciones. Son tu primera línea de defensa ante un conflicto.
Una tienda online sin términos y condiciones queda en una posición frágil: ante cualquier reclamo, no hay un marco acordado al que remitirse. Y unos términos bien redactados, además de protegerte, le dan seriedad y profesionalismo a tu negocio, incluyendo -si correspondiere- un buen servicio de posventa.
En resumen
Vender online es simple, pero hacerlo bien- y de forma segura- requiere tener estos cinco puntos cubiertos: botón de arrepentimiento y de baja, política de privacidad, banner de cookies, precios transparentes y T&C. No es una lista para asustarse: es una lista para ordenarse, y lo que falte, agregarlo.
Si llegaste hasta acá, ya sabés más sobre las reglas del comercio electrónico que la mayoría de quienes venden online. Revisá tu tienda con esta lista en mano: cada punto que ordenes es un problema menos a futuro y un motivo más para que tus clientes confíen en vos.
Ma. Cecilia Wagner
Derecho Digital y Protección da Datos




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