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¿Tu empresa guarda los datos de tus clientes en la nube? ¿Sabías que tenés obligaciones legales?

  • 27 jul
  • 4 min de lectura

Toda empresa o startup que tiene servicios en la nube debería conocer esto:


Si tu empresa o startup funciona en internet, es muy probable que guarde datos en la nube.

El CRM donde guardas tus contactos, las herramientas donde almacenas los archivos, la plataforma que procesa los pagos, el servicio de emails: todo eso corre en servidores que no son tuyos, administrados por empresas que muchas veces están en otro país.

Es cómodo, escalable, evita que tengas que invertir en infraestructura -donde alojar esa información en tu empresa-, y es la forma en que hoy funciona casi cualquier negocio digital. Pero muchas veces, no tienen en cuenta esta pregunta: ¿Qué pasa legalmente con los datos de mis clientes cuando los guardo en la nube?

La respuesta importa, sobre todo cuando manejas datos de muchas personas. Primero explicaré brevemente ¿Qué significa realmente “la nube”?

La nube suena a algo intangible, pero no lo es: son servidores de otra empresa, alojados en grandes instalaciones llamadas “data centers”. Cuando usás servicios en la nube, tus datos- y los de tus clientes- se guardan físicamente en esos servidores de un proveedor (Google, Amazon u otro), que pueden estar en Estados Unidos, en Europa o en cualquier parte del mundo.

Eso tiene consecuencias legales que a veces se pasan por alto ante el desconocimiento. Aunque los datos sean “tuyos” en el sentido de que vos sos quien los recolecta, seguís siendo responsable de ellos, incluso cuando están alojados en el servidor de un tercero en otro continente.

La responsabilidad de esos datos es el punto central. En materia de protección de datos, quien decide para qué se usan los datos de las personas es el responsable, y esa responsabilidad no es trasladable al proveedor de la nube por el hecho de tercerizar el almacenamiento.

Para explicarlo con mayor claridad, podría decirse que si contratas un servicio en la nube para guardar los datos de tus clientes y ese proveedor tiene una brecha de seguridad, no podés decir simplemente que no fue tu culpa, sino del proveedor. Al elegir ese proveedor y confiar esos datos, tenés que haber tomado recaudos. Por eso es importante saber con quién y cómo contratas la nube.

La Ley 25.326 es clara cuando especifica que quien decide para qué se usan los datos sigue siendo el responsable, aunque contrate a un tercero para almacenarlos. Tercerizar el servidor no terceriza la responsabilidad.


Los datos cruzan fronteras

Cuando tu proveedor de nube guarda los datos en servidores fuera del país, se produce lo que legalmente se llama transferencia internacional de datos. Y este concepto técnico, no es algo que se deba soslayar: la normativa de protección de datos pone condiciones a que los datos personales viajen a otros países, sobre todo si esos países no ofrecen un nivel de protección adecuado.

Muchas empresas y startups hacen esto todos los días, pero sin saberlo. Usan herramientas internacionales que alojan los datos de sus usuarios argentinos en el exterior. No está mal en sí mismo, pero hay que hacerlo bien: sabiendo dónde están los datos, con qué garantías, y dejándolo reflejado en los contratos y en la política de privacidad.


¿Qué es lo que debes mirar antes de confiar tus datos a la nube?

No se trata de dejar de usar la nube- eso resultaría casi imposible- sino de usarla con criterio. Estos son los puntos clave a tener en cuenta:

· Dónde están los servidores. Saber en qué país se alojan los datos de tus clientes. Existen proveedores que permiten elegir la región.

·  Qué dice el contrato con el proveedor. Muchos proveedores ofrecen cláusulas de protección de datos (a veces llamadas “acuerdos de tratamiento de datos”). Conviene tenerlas y entenderlas.

·  Qué medidas de seguridad ofrece. Cifrado, controles de acceso, respaldo. No todos los servicios son iguales.

·  Si tu política de privacidad lo refleja. Si guardás datos en la nube y los transferís al exterior, tus clientes tienen derecho a saberlo. Eso va en tu política de privacidad.

· Qué pasa si te querés ir. Poder recuperar y borrar tus datos si cambias de proveedor es parte de un buen acuerdo.


Por qué esto le importa especialmente a una startup

Una startup que ya factura suele tener dos cosas al mismo tiempo: muchos datos de usuarios e inversores que miran de cerca. Los fondos que invierten en startups revisan el cumplimiento legal antes de poner dinero- es parte de la due diligence-, y la gestión de datos es uno de los puntos que evalúan.

Tener ordenada la relación con la nube no es solo evitar el problema legal. Es también una señal de madurez que suma a la hora de crecer, buscar inversión o expandirse a otros mercados.


En resumen

La nube hizo posible que cualquier empresa o statup opere a escala sin infraestructura propia. Pero esa comodidad viene con una responsabilidad que no se terceriza: los datos de tus clientes siguen siendo tuyos, estén donde estén guardados.

Si tu negocio vive en la nube, vale la pena preguntarte dónde están realmente los datos de tus usuarios, con qué garantías y si tu política de privacidad lo refleja. No es una traba para crecer, pero sí es parte de crecer bien. La confianza de tus usuarios también se construye con lo que no se ve.

Ma. Cecilia Wagner  

Derecho Digital y Protección da Datos

 
 
 

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